Querido otoño,

Para mi, el otoño es como aquel amor perdido, el amor temporal, o el amor nunca encontrado. Es como una amistad que se apaga poco a poco, al mismo ritmo que las hojas de los árboles, ahora medio vestidos, besan las aceras de una calle transitada en el centro de Madrid.

Parece que el frío va a llegar poco a poco, y de repente te abofetea en tus piernas medio desnudas, que, sorprendidas con este viento inesperado, se revelan en forma de pequeños puntitos, tan pequeños como las gotas que empiezan a caer desde las nubes, que ahora cubren cada pedacito de cielo.

Un momento estás paseando por los Jardínes del Palacio Real con una mano atada a tu pareja, y la otra sujetando un cono de tu helado favorito de Häagen-Dazs, y en el momento siguiente te encuentras en la Plaza Mayor con las dos manos arropadas alrededor de un chocolate caliente.

El otoño es ese amor pasajero, que parece que nunca va a llegar, y una vez que llega, en seguida se va. Y sabes que no lo puedes parar, que el Invierno se acerca y lo hace sin frenos, sin remordimientos, sin mirar atrás. Y de repente se acaba. Se pasa como si nunca hubiese llegado. Los árboles pierden todas sus hojas, los armarios todos los colores, el cielo todos sus rayos de sol.

¿Y por qué todos apreciamos tanto al Otoño? ¿Por qué lo esperamos con tanta ansia cada año?

Por lo mismo que nos enamoramos de lo temporal, de lo pasajero. Nos intentamos agarrar a lo versátil, a lo incierto, lo inestable. Porque sabemos que se nos va a escapar de las manos, que en un momento está aqui, y en el siguiente habrá desaparecido en un suspiro, y por ello saboreamos cada segundo como si fuera el último. Intentamos cambiarlo, intentamos que no acabe, que dure, que nos deleite con su presencia sólo un momentito más. Pero el Otoño tiene la magia de lo imprevisible y fortuito, lo queremos tanto porque no sabemos cuanto va a durar. Porque el Otoño es un respiro de aire semi-fresco en medio de dos extremos, nos alivia del ardiente verano y nos prepara para el insufrible invierno. Entre el amarillo del sol y el rojo que decoran de las noches de navidad. El Otoño es el naranja. El naranja de las hojas de los Castaños que decoran las calles de la capital, el naranja de las calabazas que encuentras por cada esquina, el naranja que dice a gritos: he llegado, estoy aquí.

Querido Otoño, bienvenido una vez más.

Marta ❤

PD: por si os lo habeis perdido, aqui esta el último video con Jordan 🙂 me lo pasé genial grabandolo, espero que os guste tanto como a mi! No olvideis suscribiros para saber que os gustan los videos porfa. Significa un montón para mi!

Tambien estoy pensando en hacer un video en el futuro contestando a cualquier pregunta que podais teneri, asi que aqui os dejo el link de donde las podeis preguntar (puede ser anónimo si os da cosilla)! Puede ser de la boda, EEUU, la universidad, lo que sea 🙂 : CLICK

 

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