Expectativas, decisiones | Desahogo

Bienvenidos otra vez!

Las últimas dos semanas han sido un poco raras y por ello no he escrito nada hasta ahora. Esta entrada va a ser un poco más personal, pero creo que es algo que quiero escribir por mi misma, para desahogarme, y tambien para los que leeis, para que os deis cuenta que no todo es rosa y bonito y perfecto.

No os confundáis, por supuesto que sé que estoy en una posición que muchos pagarían por estar y que he tenido una suerte increíble de poder haber pasado ya cuatro años (CUATRO!) en los Estados Unidos. Pero también quiero que os déis cuenta que no es sencillo, y que definitivamente no es fácil.

Primero de todo, antes de que me ponga sentimental, quiero decir que estoy feliz, que no me puedo quejar de la suerte que he tenido, y de mi increíbles padres que me han dado todo lo que han podido y más. Y de la mejor familia y amigos, que han estado allí para apoyarme y animarme en los momentos de bajón.

Dicho esto, allá voy.

Como muchos de vosotros ya sabéis, mi intención es quedarme a vivir en Estados Unidos. Volveré a España por vacaciones – siempre que la economía me lo permita – pero desde hace tiempo me di cuenta que donde quiero estar es en el otro lado de Atlántico. Hasta aquí supongo que la gente puede entender mi posición, aunque les guste más o menos, o estén mas o menos de acuerdo con ella, al fin y al cabo es una decisión que tengo que tomar yo – por supuesto con apoyo de mis padres y mi familia, que siempre me han apoyado en mis decisiones, gracias a dios.

Cuando vives fuera de tu país por un largo periodo de tiempo, te entra la sensación de que hay ciertas expectativas que se esperan de ti. Primero, que cuando estás alli mantengas contacto con todo el mundo, lo cual no sólo es dificil porque hay mucha gente que has dejado atrás, pero tambien porque cada vez que hablas con esas personas se te hace más dificil estar lejos de ellas. Una parte de ti no quiere hablar con ellas porque luego cuando cierras el Skype, se te queda un vacío en el estómago, y tienes que levantarte y seguir tu vida. También, parece que no te puedes quejar – o que no me puedo quejar – porque yo he elegido quedarme aquí. El hecho que prefiera estar en EEUU no significa que no eche de menos España, que no eche de menos las tapas, las cervecitas, y mis amigos y familia. Parece que pierdo el derecho a quejarme porque “yo lo he elegido.” Cuando en verdad a mi me duele más que a nadie tener que tomar una decisión asi. Que estoy dejando atrás un país que me lo ha dado todo desde que nací hasta hoy, pero que siento que ya no pertenezco allí.

Luego, aunque algunos no lo penséis o simplemente creais que es una idiotez, hay tambien ciertas expectativas físicas. Cuando la gente se enteró que me iba a vivir a EEUU lo primero que me decían es “vas a ponerte como una foca”, “todo el mundo engorda”, etc. Ahora ya con 21 años no me afecta tanto y he llegado al punto en el que me da igual, porque al fin y al cabo lo que importa es lo que yo piense de MI. Pero en 2010, cuando tenía 16 años, se me hacía cuesta arriba. Pensar que tenía que “callar bocas” porque si volvía con unos kilos de más, les iba a dar la razón a todos aquellos que comentaban. Es un peso que no se le debería poner encima a nadie. Aunque se diga como broma, nunca sabes como puede afectar la mentalidad de la persona a la que se lo dices.

Tambien parece que cada decisión que se toma estando en el extranjero es juzgada por todo el mundo. Porque hay gente que no se da cuenta que la vida en otros países es diferente, las costumbres son distintas, las forma de vestir, de hablar, todo es diferente. Despues de vivir años en otro sitio, todo se pega, y parece que cuando vuelves a España la gente te judga por ello. Te entra la sensación de que tienes que satisfacer a todo el mundo, cuando en verdad no es así. El hecho de que no entiendas las decisiones que otras personas toman, no quiere decir que sean incorrectas o equivocadas, simplemente que TU, desde tu punto de vista y con TU experiencia en la vida no las entiendes. Pero eso no te da derecho a juzgarlas.

Por último, cuando finalmente vuelves a casa por Navidad (o verano, o cuando sea) todo el mundo quiere verte – lo cual se agradece inmensamente – y quieren que vayas de fiesta, y que seas la misma persona que eras cuando te fuiste, cuando la verdad es que has madurado, has cambiado, y no eres la misma persona que eras hace 4 años. Y que la mayoría de las veces, cuando vuelves a casa lo único que te apetece es estar con tu familia (y los amigos que son como familia) y aprovechar cada segundo que tienes con ellos, antes de que te tengas que despedir hasta sólo dios sabe cuando.

Os echo de menos a todos y cada uno de vosotros, y me muero de ganas de volver a veros ❤

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2 thoughts on “Expectativas, decisiones | Desahogo

  1. Bhanu dice:

    Maravillosamente escrita. Yo no hago español pero estoy aprendiendo. Usé Google Translate para leer tu post y respuesta. Tienes que expresar los pensamientos en tan detalle y precisión. Me quedo fuera de casa no la medida en que un país, sino un estado n ciudad diferente. Yo siento que la intensa sensación “porque he elegido”, me hace fuerte.

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